Trabajando desde aquello que hago mejor

claudia-raffoFines de Febrero, calor, época de festival y una sola mujer comediante se sube al escenario para desafiar al monstruo de la Quinta Vergara. Natalia Valdebenito logró poner el tema “mujer” en  cada televisor y de ahí en cada hogar y grupo de amigos. Todos hablábamos de detalles femeninos, de roles, de intimidades, que ella, con una gracia e inteligencia única, pudo compartir con el mundo.

Lo interesante es que, en retrospectiva, no es la primera mujer comediante que se sube sola al escenario, no es la primera  mujer que habla de estos temas y entonces ¿qué fue lo que nos movió a seguir hablando de ella? ¿Sería el hecho de que – siendo mujer – habló con tal desparpajo y gracia de ciertos temas que nos pareció osado o novedoso?

O tal vez sería la sorpresa silenciosa de que era una mujer preparada, profesional, con contenido, graciosa y además de todo esto, bella y carismática?

¿Cuántas personas así hay cerca de nosotros? ¿Somos nosotros parecidos? ¿Cómo estamos interactuando con estos profesionales? Y qué aportan, desde su profesionalismo a los equipos y organizaciones?

En este Journal, les deseo compartir algo más allá de la mirada femenina, a todos!

Simone de Beauvoir nos cuenta en esta entrevista lo que significó ser mujer en su época y lo que la inspiró a escribir su libro “El segundo Sexo”. Cuando leí esta entrevista no pude más que escrutinar en mí ser mujer, mujer profesional. Simone me desafió a preguntarme: si me había beneficiado de una sociedad patriarcal?, de cuál era mi aceptación con la labor de la mujer?, de cuáles espacios me abría o cerraba mi nivel intelectual?

Me hizo cuestionarme: ¿tengo un status distinto dado que como país tenemos a una mujer Presidenta? Beauvoir termina siendo tremendamente ontológica, cuando dice que son nuestras acciones las que nos muestran más o menos feministas o discriminatorias. “Soy como actúo”. En fin, no tiene que ver solo con como pienso, si mis acciones dicen otras cosa.

Si cuando dirijo a mi equipo, le doy la misma oportunidad a cualquier profesional indistintamente de su género, no hay nada que discutir. Si las promociones se basan en capacidades y están fundamentadas en evaluaciones con datos duros, las oportunidades pueden estar siendo similares. No busquemos equiparar la balanza solo porque si, busquemos calidad en la entrega de un profesional y punto.

En mi cotidianeidad, se me viene apareciendo el tema femenino de manera frecuente – y uso este término sencillamente porque no se cómo llamarlo. En estas últimas dos semanas, he escuchado de la boca de mujeres y hombres: “(…) que bueno que en este grupo hay más mujeres”; “(…) en el otro estábamos cargado a los hombres”; “me es más fácil trabajar con hombres”; “nos falta el toque femenino en este equipo”; “tenemos que desarrollar más la mirada femenina en este equipo”, y estos últimos dos comentario en un equipo directivo.

¿Cuántas veces te has pillado diciendo esto o escuchándolo? Y qué significa? Creo que Simone nos comparte una mirada sobre estos temas que perdura en el tiempo.

Por otra parte, está el tremendo aporte que hace Diane Whitney desde la Indagación Apreciativa. Este es un territorio que varios colegas con los que trabajo vienen aplicando desde hace años. El estudio de aquello que da vida a los sistemas humanos cuando están en su mejor momento. Este paradigma de trabajar desde lo positivo y desde aquello que abunda en las organizaciones, sistemas, equipos e individuos es desafiante. Sobre todo cuando hemos sido entrenados  a mirar la brecha y aquello que falta para llegar a lo deseado.

Aprender una nueva manera de desarrollar equipos desde lo que tienen, aun cuando los indicadores muestren brechas, es transformador. Ya que trabajamos desde los haberes y no desde la deuda. “Si somos capaces de identificarlo, lo podemos hacer crecer, lo fortalecemos y generamos una realidad que estimula”, dice Diana.

Diana Whitney fue una de las charlistas del encuentro de Profesionales en Desarrollo Organizacional en Budapest en el año 2010. Nos comparte su mirada sobre cómo aportar a los equipos como profesionales que desarrollamos a individuos. Nos desafía a trabajar desde sus capacidades adquiridas y aquellos para lo que son buenos, para así dejar una huella en las practicas de la organización que sale de la crítica, algo para lo que hemos sido entrenados durante nuestra educación y nos invita a “creer en la gente, juntarlos a conversar y permitir que sean los que cambien la organización”.

Y les dejo estas preguntas para que vayan conversando con su gente: ¿Cuáles son aquellos momentos de conversación en que realmente las ideas fluyen en tu organización? ¿Cuál es el iniciador de estos espacios, aun cuando sean pocos?

Y por último, una pregunta para tu desarrollo: ¿Qué es aquello que más abunda en ti que si lo compartes transformas los sistemas en que te mueves? Es tu sistema de valores? Es tu conocimiento teórico, es tu facilidad de palabra, es tu capacidad de inspirar, es tu pasión o es otra cosa?

No se pierdan estos dos videos y seguimos conversando en el próximo encuentro.

Que tengan un bello otoño!

Claudia Raffo M. PCC